Una web de médico suele tener las mismas cinco páginas que todas las demás: quién soy, qué hago, dónde estoy, contacto. Nadie vuelve a una página así. Una calculadora sí: se usa, se comparte y se busca en Google todos los meses.
Tus fotos llevan dentro la dirección de tu consulta y la hora exacta. No se ve, pero está ahí — y viaja con el fichero cuando lo subes a cualquier sitio.
Quita la ubicación y la fecha, tapa lo que no deba verse y renombra por código. Todo dentro de tu navegador: las fotos no se suben a ningún sitio.
Probarla con una foto tuya →La pregunta que toda embarazada busca en Google antes de pedir cita.
Calcula la fecha probable de parto y las semanas de embarazo a partir de la última regla, corrigiendo por la duración real del ciclo. Devuelve además el calendario de las ecografías y revisiones.
Verla y copiar el código →Quien busca esto está intentando quedarse embarazada. O evitarlo.
Calcula el día de ovulación y la ventana fértil contando hacia atrás desde la regla siguiente —que es como se hace bien— y adelanta los tres ciclos próximos para poder planificar.
Verla y copiar el código →La calculadora más buscada de todas. Encaja en casi cualquier consulta.
Índice de masa corporal con los cortes de la OMS, el rango de peso de referencia para esa altura y una lectura honesta de lo que el IMC no mide.
Verla y copiar el código →A una página de «sobre mí» se entra una vez. A una calculadora de días fértiles se vuelve cada mes. Y quien vuelve a tu web acaba pidiendo cita en tu consulta y no en otra.
Nadie busca tu nombre si no te conoce. Pero «para cuándo nace mi bebé» lo buscan cada mes miles de personas que todavía no tienen ginecólogo. Es tráfico que no se apaga cuando dejas de pagar anuncios.
Todo se calcula en el navegador de quien la usa y ahí se queda. No hay base de datos, no hay registro, no hay correo. Una fecha de última regla es un dato de salud: la forma más segura de tratarlo es no llegar a tratarlo.
Entra en la que encaje con tu consulta y pruébala ahí mismo.
Un bloque de texto que se pega en una página nueva de tu web. Funciona en WordPress, en Wix, en Squarespace y en cualquier gestor que deje insertar HTML.
La herramienta vive en nuestro servidor. Si la mejoramos, tu web mejora sin que hagas nada. Si algún día no la quieres, borras el bloque y ya está.
Las calculadoras son gratis y lo van a seguir siendo. Pero una calculadora sobre una web que no convierte solo consigue que más gente vea una web que no convierte. Si quiere saber en qué punto está la suya, se lo decimos sin coste — y si lo que busca es que la consulta funcione sola, eso es automatización con IA.