Dónde apareces
Google, tu ficha de Google Business, redes y portales. Si no sales, no existes para quien no te conoce.
Casi ningún médico tiene un problema de marketing. Tiene un problema de que nadie encuentra lo que ya hace bien.
Somos una agencia española que trabaja solo con médicos especialistas. Esta página explica qué es el marketing médico, qué se hace de verdad, qué no funciona y cuánto cuesta — sin humo y sin promesas de pacientes garantizados.
El marketing médico no es publicidad. Es el recorrido completo desde que alguien tiene un problema hasta que se sienta en tu consulta. Si una pieza falla, las demás trabajan en balde.
Google, tu ficha de Google Business, redes y portales. Si no sales, no existes para quien no te conoce.
Tu web. No tiene que ser bonita: tiene que responder qué haces, para quién y cómo se pide cita.
Reseñas reales y contenido que demuestra criterio. Es lo que convierte a un curioso en paciente.
Una agenda que funcione sin llamar por teléfono. Aquí se pierden más pacientes de los que nadie cree.
Recordatorios y seguimiento. Sin esto, la agenda se llena de huecos que ya estabas pagando.
La publicidad no repara un recorrido roto: solo lleva más gente hasta él. Si el paciente llega y no encuentra dónde pedir cita, pagar por más visitas es pagar por más gente que se va.
La publicidad sanitaria está regulada y hay límites deontológicos. Una agencia que nunca ha trabajado con médicos te propondrá cosas que no puedes hacer, y el que responde ante su colegio eres tú.
Doctoralia y los portales captan, pero ahí compartes página con veinte competidores y si dejas de pagar desapareces. Lo que se construya tiene que ser tuyo.
Ninguna consulta necesita todas desde el principio. Lo que encaja se decide en el diagnóstico, mirando lo que ya hay montado.
Google Business, Doctoralia y redes, puestos a punto y conectados entre sí.
→Tu web propia, pensada para que el paciente privado dé el paso.
→Publicaciones que explican lo que sabes sin que tengas que grabarte cada día.
→Campañas medidas, con tope de inversión y con las cifras encima de la mesa.
→Recordatorios, seguimiento y agenda funcionando solos.
→Para quien prefiere aprender a llevarlo por su cuenta.
→El paciente decide distinto según lo que busca: con discreción en urología, con confianza y a largo plazo en ginecología, comparando precios en odontología.
Es el conjunto de cosas que hacen que un paciente que no te conoce te encuentre, entienda qué haces y se atreva a pedir cita contigo. En la práctica son cinco piezas: dónde apareces (Google, redes, portales), qué encuentra cuando llega (tu web), qué le hace confiar (contenido y reseñas), cómo pide cita (agenda) y qué pasa después (seguimiento). No es "poner anuncios".
En tres cosas que cambian todo. Primero, la publicidad sanitaria está regulada y hay límites deontológicos que una agencia generalista no conoce. Segundo, el paciente no compra por impulso: tarda semanas y decide por confianza, no por oferta. Y tercero, el que decide eres tú, un profesional con muy poco tiempo, no un departamento de marketing.
Depende de si hay que construir desde cero o mejorar lo que ya existe. Montar la presencia digital completa de una consulta es un pago único desde 650 € si hay base aprovechable, y 1.200 € si no la hay. La parte mensual —contenido, publicidad y mantenimiento— empieza en 350 €/mes. La inversión en anuncios va aparte y la pagas tú directamente a la plataforma.
La publicidad puede traer contactos en semanas. El posicionamiento tarda meses. Y ninguna de las dos funciona si el recorrido está roto: si el paciente llega y no encuentra dónde pedir cita, más tráfico solo significa más gente que se va. Por eso empezamos siempre por el diagnóstico y no por los anuncios.
Sirve, y son cosas distintas. En un portal compartes página con otros veinte competidores y, si dejas de pagar, desapareces. Lo que se construye contigo es tuyo: tu web, tus pacientes, tus datos. Lo sensato es tener las dos cosas, no sustituir una por otra.
No necesariamente. El contenido se construye a partir de tu conocimiento, no de tu presencia constante. Hay médicos que graban y otros que no graban nunca, y los dos casos funcionan — cambia el tipo de contenido, no el resultado.
El diagnóstico es gratuito, dura 15 minutos y no tienes que comprar nada. Solo claridad sobre en qué punto está tu consulta y qué tiene sentido hacer ahora.