Próstata, vasectomía, andrología: son consultas que nadie comenta en una comida. Construimos tu presencia para que el paciente te encuentre, entienda lo que le vas a hacer y pida cita sin tener que contárselo a una centralita.
Ves mucho paciente derivado o de mutua, pero poco paciente que te haya elegido a ti.
Sabes que tus consultas son delicadas y que la gente tarda meses en dar el paso.
Tu web, si la tienes, no explica los procedimientos con la claridad que tú los explicas en consulta.
No quieres un marketing ruidoso: quieres uno sobrio, que dé confianza.
Prefieres delegarlo del todo antes que ponerte a aprender de esto.
La urología tiene un obstáculo que otras especialidades no tienen: la vergüenza. El paciente que sospecha un problema de próstata, el que se plantea una vasectomía o el que tiene una disfunción no llama a una centralita a explicarlo. Busca solo, de noche, desde el móvil, y lee mucho antes de decidirse.
Eso significa que la decisión ya está tomada cuando te llama. Si en esa búsqueda tú no apareces, o apareces sin nada que leer, el paciente no es que te descarte: es que nunca supo que existías.
En urología no se compite por el que ya te conoce. Se compite por el que está buscando a las once de la noche.

Unas preguntas cortas y ves al momento en qué punto se pierden tus pacientes y qué corregir primero.
Si encaja, 20 minutos por videollamada o por WhatsApp. Después, por escrito: qué hacemos, cuánto cuesta y qué necesitamos de ti.
Lo ponemos en marcha; tu participación es mínima.
Te contamos qué pasa y ajustamos; no prometemos cifras.
Una presencia que explique cada procedimiento con tu criterio, que permita pedir cita sin tener que dar explicaciones por teléfono, y que transmita discreción. Lo que no te podemos prometer es un número de pacientes: depende de tu zona, de tu subespecialidad y de si inviertes o no en publicidad. Te lo decimos claro al revisar tu consulta.
Al contrario: cuando el tema es íntimo, la información clara es lo que más se agradece. No se trata de anunciar nada llamativo, sino de que quien busca "vasectomía" en tu ciudad encuentre a un médico que se lo explica bien, y no un anuncio.
Sí, y en urología lo recomendamos. Formulario y WhatsApp funcionan mucho mejor que el teléfono para el primer contacto, porque el paciente no tiene que decir en voz alta por qué llama.
En procedimientos concretos como la vasectomía, sí ayuda. Es una de las primeras cosas que busca el paciente, y no encontrarlo suele significar que se va a otro sitio.
Sí. No es lo mismo enfocarse en andrología, en oncología urológica o en suelo pélvico. Al revisar tu consulta concretamos por qué paciente quieres ser conocido.
No todas hacen falta desde el principio. Al revisar tu consulta decidimos cuáles tienen sentido para tu consulta de urología.
Tu web propia, pensada para que el paciente privado dé el paso.
→Publicaciones que explican lo que sabes sin que tengas que grabarte cada día.
→Campañas medidas, con tope de inversión y con las cifras encima de la mesa.
→Recordatorios, seguimiento y agenda funcionando solos.
→Para quien prefiere aprender a llevarlo por su cuenta.
→Precios reales en España, a octubre de 2026: lo que cuesta cada pieza (perfiles, ficha de Google, página propia, contenido y campañas), qué es pago único y qué es cuota, y de qué depende lo que te toca pagar a ti.
→Un teleprompter gratis en tu propio móvil: pegas el guion que te dio ChatGPT, te ves en pantalla con la frase junto a la cámara y el vídeo se queda en tu galería.
→Mucha gente te busca por tu nombre, no por el de la clínica. Si no tienes un Perfil de Empresa de Google a tu nombre, Google enseña lo que encuentra: datos viejos, un teléfono que no es el tuyo o la ficha de otra persona. Qué es, por qué te conviene aunque no tengas consulta propia y cómo dejarla bien en una tarde.
→Contestas unas preguntas cortas (tu especialidad, cómo te piden cita hoy y dónde crees que se pierden tus pacientes) y al terminar ves en pantalla en qué punto se pierden y qué conviene corregir primero, sin dejar tus datos. Si encaja, eliges una videollamada de 20 minutos o sigues por WhatsApp. La propuesta llega después de hablar.
Lo que cambia entre especialidades es el paciente, no el método. Si quieres verlo entero antes de decidir, aquí está cómo funciona el marketing médico en urología.