Construimos tu marca personal como traumatólogo para que el paciente privado te encuentre y te elija a ti, no a la clínica.
Tienes consulta privada de traumatología pero los pacientes que llegan son casi todos de aseguradora.
Quieres que el paciente que busca un traumatólogo en tu ciudad te encuentre a ti, no a la clínica.
Tu agenda pública en el hospital está llena, pero la privada no refleja tu experiencia real.
Llevas años operando y formándote, pero tu presencia digital no lo transmite.
Quieres delegar el marketing por completo y que no te quite tiempo de consulta.
El traumatólogo especialista tiene, en general, mucha demanda. Pero esa demanda viene del mutualismo o de la lista de espera pública, no del paciente que elegiría pagar por ir contigo específicamente.
El paciente privado que busca un traumatólogo para una prótesis de cadera, una rotura de ligamento o un problema de columna busca en Google, busca reseñas, busca que alguien le explique qué va a pasar.
El traumatólogo que aparece, que tiene reseñas y contenido claro, es el que llena la agenda privada.

Analizamos tu situación como traumatólogo y tu enfoque clínico.
Qué hacemos, cuánto cuesta y qué necesitamos de ti. Sin sorpresas.
Lo ponemos en marcha; tu participación es mínima.
Te contamos qué pasa y ajustamos; no prometemos cifras.
Una presencia digital que transmite tu experiencia como traumatólogo y facilita que el paciente privado dé el siguiente paso. Lo que no garantizamos es un número exacto de pacientes: depende de tu zona, tu subespecialidad y si inviertes en publicidad o posicionamiento. Te lo explicamos con honestidad en el diagnóstico.
Funciona para hacer que el paciente privado te encuentre y te elija. No es un interruptor de citas: te da visibilidad y confianza. Cuántos pacientes lleguen depende de tu zona, tu subespecialidad y la inversión. Te lo explicamos sin adornos en el diagnóstico.
No. El contenido se construye a partir de tu conocimiento, no de tu presencia constante. No te pedimos convertirte en influencer: tu trabajo es operar y pasar consulta.
El mínimo. Algunas tareas requieren tu validación puntual —revisar una propuesta, aportar material—, pero el día a día lo llevamos nosotros.
Sí. Adaptamos el trabajo a hombro, rodilla, cadera, columna o lo que te defina. En el diagnóstico concretamos el paciente por el que quieres ser conocido.
No todas hacen falta desde el principio. En el diagnóstico decidimos cuáles tienen sentido para tu consulta de traumatología.
Google Business, Doctoralia y redes, puestos a punto y conectados entre sí.
→Tu web propia, pensada para que el paciente privado dé el paso.
→Publicaciones que explican lo que sabes sin que tengas que grabarte cada día.
→Campañas medidas, con tope de inversión y con las cifras encima de la mesa.
→Recordatorios, seguimiento y agenda funcionando solos.
→Para quien prefiere aprender a llevarlo por su cuenta.
→Un paciente busca un tratamiento y le salen tres centros de estética y tú. Nada en esos resultados dice quién tiene un médico detrás. Esto es lo que sí lo dice, y dónde se pone.
→Cámara, sonido, luz y fondo: lo que decide si tu videoconsulta transmite confianza en los primeros segundos y cómo arreglarlo sin montar un estudio.
→Lo que hay que meter en la maleta para no depender del portátil ajeno en una ponencia, y cómo convertir esa charla en meses de contenido y visibilidad.
→El diagnóstico es gratuito, dura 15 minutos y no tienes que comprar nada. Solo claridad sobre tu siguiente paso.
Lo que cambia entre especialidades es el paciente, no el método. Si quieres el mapa completo antes de decidir, aquí está cómo funciona el marketing médico en traumatología.