La odontología en España es el mercado más saturado de la sanidad privada. Trabajamos tu clínica para que el paciente elija por criterio y no por el importe del escaparate.
Tienes cerca franquicias o cadenas que anuncian precios con los que no quieres competir.
Recibes muchos presupuestos pedidos y pocos aceptados.
Haces tratamientos complejos —implantes, ortodoncia, rehabilitación— pero te llegan sobre todo limpiezas.
Tu clínica lleva años funcionando y su reputación no se ve por ningún lado en internet.
Quieres delegar el marketing y dejar de improvisar con las redes.
La odontología es el único sector sanitario donde el paciente compara presupuestos como quien compara electrodomésticos. Y en esa comparación siempre habrá alguien más barato: las cadenas pueden permitirse perder dinero en el primer tratamiento porque lo recuperan en el siguiente.
La salida no es igualar el precio, es cambiar lo que se compara. Un paciente que entiende por qué un implante cuesta lo que cuesta, quién se lo va a poner y qué pasa si algo va mal, deja de mirar solo el número. Pero para entenderlo tiene que poder leerlo en algún sitio antes de pedir cita.
Mientras el paciente solo pueda comparar precios, comparará precios. Dale algo más que comparar.

Unas preguntas cortas y ves al momento en qué punto se pierden tus pacientes y qué corregir primero.
Si encaja, 20 minutos por videollamada o por WhatsApp. Después, por escrito: qué hacemos, cuánto cuesta y qué necesitamos de ti.
Lo ponemos en marcha; tu participación es mínima.
Te contamos qué pasa y ajustamos; no prometemos cifras.
Una presencia que explique tus tratamientos, muestre quién está detrás y convierta la primera visita en algo más que un presupuesto. Lo que no te garantizamos es un número de pacientes: depende de tu zona, de cuánta cadena tengas alrededor y de la inversión. Lo hablamos con honestidad al revisar tu consulta.
Depende del tratamiento. En algunos ayuda a filtrar y evita visitas que no van a ningún sitio; en otros conviene explicar el rango y por qué varía. Lo que no funciona es esconderlo del todo: el paciente lo interpreta como que es caro.
Es justo donde más se nota. Un implante o una ortodoncia se piensan durante semanas y se buscan mucho antes de pedir cita. Ahí es donde el contenido bien hecho decide.
En odontología es casi seguro que las hay. Lo importante no es que no existan, sino que estén respondidas y que las buenas sean muchas más. Eso se puede trabajar sin pedirle nada raro a nadie.
Sí, y suele ser donde más diferencia se ve, porque son las que más tienen que ganar frente a las cadenas.
No todas hacen falta desde el principio. Al revisar tu consulta decidimos cuáles tienen sentido para tu consulta de odontología.
Tu web propia, pensada para que el paciente privado dé el paso.
→Publicaciones que explican lo que sabes sin que tengas que grabarte cada día.
→Campañas medidas, con tope de inversión y con las cifras encima de la mesa.
→Recordatorios, seguimiento y agenda funcionando solos.
→Para quien prefiere aprender a llevarlo por su cuenta.
→La publicidad de pago es la palanca más rápida para llenar la agenda — y la que más dinero quema si llega antes de tiempo. Cómo saber si tu consulta está lista, cuánto invertir y qué pedirle a quien te la gestione.
→Una web médica no se mide por lo elegante que se ve, sino por cuántas solicitudes de cita genera. Esto es lo que separa la web que te llena la agenda de la que solo decora tu tarjeta de visita.
→El kit mínimo para grabar contenido de calidad profesional desde tu propia consulta sin convertirte en productor: trípode, iluminación, micrófono y teleprompter. Recomendaciones probadas y honestas.
→Contestas unas preguntas cortas (tu especialidad, cómo te piden cita hoy y dónde crees que se pierden tus pacientes) y al terminar ves en pantalla en qué punto se pierden y qué conviene corregir primero, sin dejar tus datos. Si encaja, eliges una videollamada de 20 minutos o sigues por WhatsApp. La propuesta llega después de hablar.
Lo que cambia entre especialidades es el paciente, no el método. Si quieres verlo entero antes de decidir, aquí está cómo funciona el marketing médico en odontología.